Trail del Galiñeiro

Escalada en el VII Trail del Galiñeiro

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Este año se cumplía la VII edición del Trail de Galiñeiro de la mano de GMTA. Ya tuve la oportunidad de correr la distancia “mini” el pasado año 2016 pero este año opté por aventurarme a la distancia larga.

El Gali siempre me ha impuesto. Y no será porque ya lo tengo muy conocido y he recorrido muchos kilómetros en las alturas. Pero aun así, impone y mucho.

La niebla amenazaba al Galiñeiro

Trail del galiñeiroCuando días antes le preguntaba a Antonio, de la organización de GMTA, en qué distancia estaba inscrita para reafirmarme en mi locura, me confirmaba que efectivamente iba a correr los 21 kilómetros con 1150D+. Bueno, ya no había nada más que hablar y solo quedaba mentalizarme.

Galicia es Galicia y a veces tienes la suerte de toparte con un día de sol abrasador en pleno mes de marzo o encontrarte con un día como corresponde, de invierno y con una niebla tan espesa que se hace imposible ver las montañas. Y eso es lo que nos pasó. Le sumaba que llevaba arrastrando el catarro típico de invierno aderezado con unos graditos de fiebre que me iban a regalar un trail muy divertido.

Pero contratiempos ¡hay siempre! Y hay que saber hacer frente a esas pequeñas piedras que se te ponen a veces por el camino.

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Directos al trail largo

Si algo me caracteriza es que soy muy precavida y aunque una de las opciones coherentes era quedarme en casa, opté por correr a un ritmo muy suave y relajado (sabiendo que en el Gali eso de “relax” no existía del todo).

A las 10:00am salimos todos juntos, participantes del minitrail y del trail y apenas unos metros después comenzaba el primer ascenso “en fila india”. Por suerte la única lluvia que nos iba a acompañar era muy suave y se agradecía.

Los primeros 7 kilómetros fueron muy accesibles aunque bien es cierto que el barro era el claro protagonista. Había zonas en las que era complicado correr sin llenarte de barro hasta (literalmente) las pestañas pero ¡la diversión estaba asegurada! Pero tras otro Señor Tapón que nos mantuvo parados un buen rato, comenzaba la fiesta.

Las cabras y la montaña

Trail del galiñeiroSe acabó el correr. Y llegaba la escalada. Era el momento de sentirnos realmente cabras. Era imposible ver la cima del Galiñeiro y había momentos en los que recorrer las piedras hasta lo más alto se hacía complicado y peligroso. Resbalones y tropiezos con una dificultad técnica muy interesante. Lo reconozco: estaba ENCANTADA.

Si algo me gusta del circuito GMTA es que combina a la perfección todo lo que espero de una carrera de montaña: barro, río, monte, pista, rocas…¡lo tiene todo! Subidas infernales, bajadas resbaladizas, etc.

Casi llegando a la cima (la primera de las dos que nos esperaban) me encontré con un par de compañeros que hacían fotos y animaban. Y entonces llegó la división: izquierda (minitrail), derecha (trail). Me dolía la cabeza y me palpitaba el corazón en la frente como si tuviera un martillo dentro pero soy así…y aunque sopesé la posibilidad de “mudarme” al corto, mi cabezonería me dijo: “pero muller…ya que estás aquí, ¡tira para el largo!”

Y junto con varios compañeros a los que me había unido para ir acompañada, nos adentramos en otros 11 kilómetros más que nos esperaban con otra “subidita” al final muy simpática.

Tras la pájara, la meta

Trail del galiñeiroY me dio la pájara. En torno al kilómetro 15 colapsé. Tuve que caminar durante un buen rato cuesta arriba hasta que pude encontrarme mejor. Así hasta el kilómetro 17-18 en el que de repente, como de costumbre, resucité. ¿Por qué siempre resucito en los kilómetros finales? ¿Será la emoción de pensar en la meta?

Tuvimos una última bajada ESPECTACULAR. Técnica, técnica pero preciosa en la que debíamos estar alerta en todo momento y no colocar los pies en el lugar erróneo porque de lo contrario…¡al suelo! Y lo peor es que era cuesta abajo…

Superada esa bajada, ya solo quedaba disfrutar de los últimos kilómetros. Con una sonrisa de oreja a oreja, mis compañeros y yo pudimos llegar a meta, cansados pero felices de haberle ganado el pulso al Galiñeiro. A la llegada, como ya es costumbre en GMTA me esperaba mi avituallamiento favorito: membrillo 🙂  ¡No podía pedir más!

Y ahora toca parón durante el mes de abril para dar la bienvenida después en mayo al Trail del Bosque, el espectacular Trail del Courel, mi favorito sin duda de todo el circuito. Ya lo espero ¡con muchas ganas!

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